Caracas, 12 de julio de 2018.-  El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva fue absuelto este jueves de uno de los seis procesos pendientes en su contra, adicionales al caso por el que lo mantienen en prisión desde hace un mes.

La decisión emitida por un juez de Brasilia libra al exmandatario de 72 años de edad, de culpa y cargo en un caso de presunta obstrucción a la justicia, señaló la agencia AFP.

Lula había sido acusado en 2016 de haber intentado comprar el silencio del exdirector de la estatal Petrobras, Nestor Cerveró, quien había suscrito un acuerdo de colaboración premiada con la justicia a propósito de la megaoperación anticorrupción Lava Jato.

El fallo del juez federal Ricardo Leite destaca la falta de pruebas suficientes para sustentar la denuncia, basada en esencia en testimonios de los delatores, reseñó sputniknews. 

La defensa alegaba que Lula “jamás interfirió o intentó interferir en testimonios relativos a la Lava Jato”.

El expresidente (2003-2010) se declara inocente de todas las acusaciones que pesan en su contra y las considera una conspiración que busca entorpecer su candidatura a las elecciones presidenciales de octubre.

Preso en la sede de la Policía Federal de Curitiba, Lula lidera las encuestas de opinión con 30% de intenciones de voto.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) responde a otras acusaciones de corrupción pasiva, lavado de dinero, tráfico de influencia y organización para delinquir en cinco casos que están en las manos de tribunales de Brasilia y Paraná (cuya capital es Curitiba).

Este es el primer proceso de la operación Lava Jato en el que Lula fue imputado, en 2016, y también el primero en que es absuelto.

El exmandatario brasileño está en prisión desde el 7 de abril, cumpliendo de forma provisional una condena de 12 años y un mes por presuntos delitos de corrupción y blanqueo de dinero relacionados con otro caso, en el que lo acusaron de ser dueño de un supuesto apartamento en el litoral paulista, otorgado presuntamente por una constructora a cambio de su apoyo en negociaciones con Petrobras.

Este fin de semana, el juez del Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4), Rogério Favreto, ordenó su puesta en libertad de forma inmediata, pero fue censurado por otro juez y por el presidente de la corte, quienes bloquearon la decisión.

Ahora, los abogados defensores traban una batalla legal para que Lula pueda aguardar en libertad el resultado de los recursos presentados ante los máximos tribunales del país.   /CP