Caracas, 16 de agosto de 2018.- El Partido de los Trabajadores (PT) registró, formalmente, ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) la candidatura del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien pese a estar encarcelado desde abril es el gran favorito en las encuestas para la próxima elección presidencial brasileña.

Sin embargo, el trámite fue impugnado por la fiscal general, Raquel Dodge, en otro intento por evitar el regreso al poder del líder latinoamericano.

En una petición remitida al instructor del caso ante la Corte Electoral, magistrado Luis Roberto Barroso, afirmó que Lula “no es elegible” porque fue condenado en segunda instancia, según un comunicado publicado en el portal del Ministerio Público.

“No desistiremos hasta tener a Lula como candidato”, declaró a la prensa extranjera la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, quien indicó que su partido hará de todo para llevar su foto a la campaña y urnas electorales.

“No reconocemos lo que está siendo hecho con él desde el punto de vista judicial y legal”, declaró la abogada.

Dijo que pese a la ley Ficha Limpia con la cual candidatos condenados en segunda instancia, como es el caso de Lula, son “inelegibles”, hay salidas legales, entre ellas un caso similar en que un candidato a alcalde fue electo aún estando encarcelado y fue liberado para ejercer su mandato.

Esa fue la primera jornada de lo que promete ser una dura contienda legal del PT y de los movimientos sociales que han salido a las calles para conseguir la libertad y la elección del líder obrero brasileño, reportaronn varias agencias de información internacional, entre ellas ABC.

Lula: “Es un golpe de las derechas”

En un artículo publicado esta semana en el diario norteamericano The New York Times, el propio Lula se defiende de lo que llama “un golpe de la derecha sobre fuerzas progresistas, con todas las encuestas probando que vencería fácilmente las elecciones de octubre”.

El exmandatario fue condenado a 12 años de prisión por supuesta corrupción pasiva y blanqueo de fondos, pero la defensa cuestiona el proceso, con base en confesiones de presos que negociaron la reducción de sus penas y con cuestionadas evidencias que no demuestran su culpabilidad.

El esquema de defensa de Lula, formado por los dirigentes de su partido y un importante bufete de abogados, necesita conseguir una salida antes del 17 de setiembre, fecha límite para substituirlo por su candidato a vicepresidente, exalcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, un carismático filósofo de 55 años, una de las nuevas caras del partido, pero que aún no es conocido.

A diferencia de Lula, que tiene más del 30% en las encuestas, Haddad aparece en los sondeos más recientes con 7% de las preferencia y necesitará del poder de transferencia de votos del expresidente para tener chance de ir a la segunda vuelta.

Sin Lula candidato, el favorito es el ultraderechista Jair Bolsonaro, que tiene 21% de favoritismo en los sondeos, pero según las encuestas, poca oportunidad de elegirse en segunda vuelta por un alto índice de rechazo.

Al lado de Lula y Haddad, otros doce candidatos se presentaron esta semana a la presidencia para la elección general que tendrá su primera vuelta el 7 de octubre. /JB/XN

Fuentes: ABC/Agencias