Caracas, 07 de julio de 2018.- Una embarcación petrolera de la Alemania nazi, que se encuentra en el fondo del golfo de Gdansk (Polonia) puede provocar una catástrofe ecológica, informó la cadena polaca TVN24.

El martes de esta semana publicaron los resultados del estudio sobre el petrolero alemán que fue hundido por tropas soviéticas el 8 de abril de 1945, un mes antes de que terminara la Segunda Guerra Mundial y que fue hallado en el año 2015 por especialistas polacos, reseñó RT en su página web.

Según los expertos, el buque podría contener hasta un millón y medio de litros de combustible, cientos de toneladas de lubricante y casi mil toneladas de municiones. En ese contexto Olga Sarna, de la fundación MARE, advierte que el buque puede provocar una “catástrofe ecológica”.

Por su parte el especialista del Instituto Marítimo de Gdansk, Benedykt Hac, precisó a la televisión polaca que el tiempo para resolver el problema es limitado, ya que existe el riesgo de que el petrolero se destruya por su propio peso, lo que provocaría la emisión de combustible al agua. Hac estima que tienen como máximo 10 años. Si no se toman medidas al respecto, el petrolero destruirá no solo el ecosistema del lugar, sino amenazará a la economía de la región, ya que impedirá el turismo en los próximos años.

Según el experto, la solución pasa en primer lugar por extraer las municiones, y entonces drenar el combustible. Pero el procedimiento, indica Hac, puede resultar muy caro: entre 5 y 10 millones de euros.

El Báltico es un mar interior del norte de Europa que se comunica con el mar del Norte y se abre al océano Atlántico. Durante siglos sus aguas han sido el centro de vida de muchas civilizaciones históricas. Gracias a su ubicación geográfica y características físicas, es un mar de agua salobre,  con más sal que el agua dulce pero con menos que la del océano. Debido a su alta latitud, el agua difícilmente se evapora y la aportación de agua dulce es enorme debido a la gran cantidad de ríos que desembocan en este mar que, sumado con las numerosas lluvias, hacen de esta zona un ecosistema semidulce único. La comunicación con el océano es muy estrecha, por lo tanto, la sal llega a sus aguas en poca cantidad. /JB